TODO PASARÁ

By noviembre 19, 2019 Días con mensaje

Si hay algo que una persona debe repetirse a sí misma cuando está pasando por una mala situación es la siguiente “ESTO TAMBIÉN PASARÁ”.

Existen momentos muy duros en la vida, un fallecimiento, una enfermedad, la pérdida de un ser querido, un divorcio o cualquier situación que pueda hacer que durante un período de tiempo no te sientas con fuerza y con ánimo.

Hay que recordar que nada permanece, todo pasa, dentro de los períodos de felicidad, hay momentos de tristeza. Y dentro de los períodos de tristeza siempre existen momentos de alegría.

A estas personas, que están pasando por unas circunstancias difíciles les queremos recordar una leyenda y darles así, una llave que les sirva para abrir la puerta de la esperanza.

EL ANILLO DEL REY

Existió un rey que hizo fabricar un anillo con un gran diamante en el que quería grabar un mensaje para ayudar a todos sus descendientes.

Para ello reunió a todos los sabios de la corte que, pese a su gran sabiduría y conocimiento, fueron incapaces de conseguir un mensaje tan pequeño.

Sin embargo, un viejo sirviente al que el rey le tenía un gran respeto y estima, supo cómo ayudarle. De todas las personas que habían pasado por palacio, había habido una en concreto que como agradecimiento al fiel sirviente le había dado un consejo. El anciano lo escribió en un papel, y pidió al rey que lo guardara en su anillo y sólo lo abriese cuando no hubiera ninguna otra solución.

La primera ocasión en la que lo utilizó fue cuando, tras una invasión en el país, perdió el reino. Sus enemigos le perseguían y no había salida en el camino a su huida. De modo que, recordó el anillo y encontró el mensaje ESTO TAMBIÉN PASARÁ. De repente, acabó la persecución, los enemigos se perdieron o se cansaron, pero lo cierto es que le perdieron la pista, y el rey, se sintió más poderoso, fuerte y dichoso que nunca. Guardó el mensaje y consiguió a reunir a sus ejércitos y logró volver a conquistar el reino.

El rey se sentía feliz y orgulloso de la hazaña y organizó grandes fiestas y desfiles. El anciano sirviente que estaba observando aquella situación le dijo al rey que ese también era un buen momento para mirar el mensaje del anillo. El rey se sintió contrariado y le contestó que se sentía muy bien y que no entendía por qué en esos momentos de felicidad debía mirar el mensaje. El sirviente le explicó que el mensaje no sólo era para cuando estabas abajo del todo, también servía para cuando estás arriba. El rey hizo caso de su consejo, volvió a coger el mensaje y lo leyó ESTO TAMBIÉN PASARÁ”.

Entonces el anciano le dio la lección final, la vida esta llena de momentos de alegría y de tristeza. Es parte de la naturaleza humana sobrevivir y pasar por todas esas situaciones. Lo malo es tan pasajero como lo bueno.

De modo que cuando estés pasando por un mal momento, no lo olvides y piensa, ESTO TAMBIÉN PASARÁ